La Universidad de Buffalo cuenta desde esta temporada con unas instalaciones completamente renovadas para su equipo de lucha. El complejo Ed Michael, nombrado en honor al ex-luchador, entrenador y administrador del conjunto neoyorquino, cuenta con una espectacular sala de entrenamiento que incluye un marcador electrónico, cámaras y una pantalla para observar la repetición de los movimientos de los atletas y que ellos mismos puedan observar y corregir sus errores; una sala de acondicionamiento físico con aparatos de última generación y ordenadores en los que seguir la progresión de los deportistas; y una sala de descanso cuidada hasta el último detalle.
Este cambio ha sido posible gracias a la colaboración de empresas privadas y antiguos alumnos de la Universidad que han querido así agradecer todo lo que aportó a sus vidas los años que pasaron en Buffalo.
No cabe ninguna duda de la alegría que ha supuesto para técnicos y luchadores esta sustancial mejora, pero por si acaso, ellos quieren dejar constancia de que sí, están más que felices.

