23/09/08

Revisando Pekín (74kg FS)


Era el momento de la verdad. El momento de hacer historia, y de convertirse definitivamente en una leyenda para un hombre que ya era considerado por muchos el mejor luchador de todos los tiempos. Pero le faltaba algo para encumbrarse: Su tercera corona de laurel, un tercer oro olímpico que le situara al nivel de su compatriota Alexander Medved como los únicos luchadores que se han subido tres veces a lo alto del podio en unas Olimpiadas en la disciplina de lucha libre olímpica.

Para Buvaisar Saitiev, Pekín representaba mucho más que para cualquier otro luchador allí presente. Era el favorito de todos, sobre todas las cosas, por el increíble nivel técnico que siempre demuestra cuando entra en el tapiz. Todo el mundo quería verlo hacer historia y vencer en la categoría de 74kg. Tanto que, en ciertos momentos, incluso los árbitros parecían querer colaborar con la causa...


Eran muchos los luchadores en condiciones de plantar cara a Saitiev. Desde el norteamericano Ben Askren al cubano Iván Fundora, que se enfrentaron en segunda ronda en un precioso combate (Ver Aquí) del que el cubano salió victorioso, el ucraniano Ibragim Aldatov, que protagonizó la gran decepción de los Juegos al caer en su primer combate (Ver Aquí) a pesar de ser uno de los grandes favoritos de la categoría, o el uzbeko Soslan Tigiev, que confirmó las grandes espectativas que había en torno a él plantándose en la final después de dejar en la cuneta a otros favoritos como el rumano Stephan Georghita (Ver Aquí), el griego Emzarios Bentinidis (Ver Aquí), o el bielorruso Murad Gaidarov (Ver Aquí).


Pero Saitiev iba abriéndose camino poco a poco hacia esa final, dando buena muestra de su excepcional técnica, si bien hay que admitir que el sorteo fue muy generoso con él. Derrotando al coreano Byun-Kwang Cho (Ver Aquí), al turco Ahmet Gulhan (Ver Aquí), al búlgaro Kiril Terziev (Ver Aquí), y al cubano Iván Fundora (Ver Aquí), Saitiev se colocó a un solo paso de cumplir su objetivo.

La final ante Tigiev (Ver Aquí), fue más de lo mismo. A pesar de que el uzbeko comenzó sorprendiendo y logró llevarse el primer periodo por 1-0, Saitiev reaccionó a tiempo para llevarse los dos siguientes por 0-1, y 1-3, y culminó su sueño de convertirse, junto con Medved, en el luchador más laureado de la historia de los Juegos.


Saitiev fue el mejor con diferencia. No solo de su categoría, sino también de entre todas las demás. Su formidable nivel técnico, sentido táctico, y su saber estar en el tapiz simplemente superó a todos los que se enfrentaron a él. Hubiera vencido a todos en su peso. Por eso, no se entiende la actitud de los árbitros de favorecer al ruso. No es que le regalaran puntos ni mucho menos, porque no le hizo falta, pero la actitud que mostraron en todo momento dejaba entrever las ganas que había de que Saitiev ganara a toda costa. A veces haciendo la vista gorda cuando Buvaisar tenía los pies fuera de la zona de lucha, a veces concediéndole el punto incluso antes de que llegara a la espalda de su rival, la cuestión es que a pesar de que el luchador no dejó espacio para las suspicacias, una vez más fueron muchos los que se volvieron a sus casas con la sensación de que ganó el único que hubieran permitido que lo hiciera.

74kg
1.- Buvaisa Saitiev (RUS)
2.- Soslan Tigiev (UZB)
3.- Murad Gaidarov (BLR) y Kiril Terziev (BUL)

19/09/08

Revisando Pekín (66kg FS)


Una de las categorías más cargadas de talento hoy en día es indudablemente la de 66kg. A pesar del dominio mostrado recientemente por el turco de origen dagestaní Sahin Ramazan, actual campeón de Europa y del Mundo, podríamos nombrar con facilidad hasta cinco luchadores con opciones de ser campeones en Pekín si éste no se andaba con cuidado.

El ruso Irbek Farniev, el ucraniano Andriy Stadnik, el georgiano Otar Tushishvili, o el norteamericano Doug Schwab se presentaban como grandes amenazas para Sahin, aunque sobre todos ellos, el que más preocupaba al turco era con toda seguridad el cubano Geandry Garzón, junto al que protagonizó uno de los mejores combates del pasado año en la final del campeonato del Mundo.


Una vez más, un sorteo caprichoso quiso que los dos mejores luchadores de la categoría se enfrentaran en primera ronda, volviendo a demostrar la necesidad de que en algunas competiciones se considere el uso de cabezas de serie para evitar este tipo de situaciones. Sahin salió victorioso, no sin sufrimiento, después de que ambos luchadores nos volvieran a ofrecer un espectáculo digno de una final (Ver Aquí).

En el otro lado del cuadro, Stadnik se iba imponiendo al resto de aspirantes, derrotando entre otros a Doug Schwab (Ver Aquí), Albert Batirov (Ver Aquí), y a un sorprendente Leonid Spiridinov, que se había desecho en la ronda anterior del ruso Irbek Farniev (Ver Aquí).

Después de deshacerse de Garzón, Sahin se abrió paso hasta la final tras un difícil combate ante el georgiano Otar Tushishvili (Ver Aquí). El último obstáculo hacia un año perfecto sería Stadnik, pero el ucraniano no iba a regalar el oro bajo ningún concepto (Ver Aquí).


Sahin salió a por todas, poniéndose dos puntos arriba en el electrónico y llevando la iniciativa del combate pero, en una brillante acción, Stadnik igualó el marcador y se llevó el asalto, poniendo a su rival en serios aprietos. En el segundo periodo Ramazan llevó de nuevo la iniciativa, esta vez incluso con más decisión, llevándose el asalto e igualando el combate. Todo se iba a decidir en el último tercio.

Un último asalto épico y digno de unos Juegos, con ambos contendientes entregados y decididos a llevarse la gloria. Una gloria que finalmente se inclinó de lado del turco, que de esta forma completaba un año en el que ha conseguido proclamarse campeón de Europa, del Mundo, y Olímpico, y ser considerado el mejor luchador en una categoría tremendamente complicada.


66kg
1.- Ramazan Sahin (TUR)
2.- Andriy Stadnik (UKR)
3.- Otar Tushishvili (GEO) y Sushil Kumar (IND)

17/09/08

El Incidente Abrahamian


A estas alturas seguramente todos estaréis al tanto del incidente protagonizado por el luchador Ara Abrahamian en los pasados Juegos Olímpicos. Su gesto de bajarse del podio y dejar en el suelo la medalla de bronce que había ganado fue tomado por muchos como una falta de respeto al espíritu olímpico y al deporte de la lucha. Sin embargo, a poco que investigamos el incidente, nos vamos dando cuenta de que quizá este espíritu se había roto con anterioridad...

La noticia de que un luchador sueco había protagonizado un vergonzoso espectáculo en la ceremonia de entrega de medallas llegó a nuestro país con un penoso rigor periodístico, más cercano a una mera nota de prensa que a una noticia contrastada. Algo que no sorprende demasiado visto el seguimiento que tiene en España el deporte de la lucha. En dos diarios de tirada nacional, Marca y El País, se reflejaban así los hechos:

Diario Marca
El País

Si nos conformasemos con esta información, es cierto que tendríamos que admitir que la actitud de Abrahamian fue más que reprobable, y que tendría que haber admitido que a veces se gana y a veces se pierde, y que por respeto a sus rivales, no debió ir tan lejos con su protesta. Pero ¿Por qué protestaba el sueco?

El combate duró dos asaltos. En el primero se terminó con un empate a 1 punto, ganando Minguzzi por haber sido el que anotó el último (otra de las curiosas reglas actuales de la lucha grecorromana). En el segundo, se llegó al final con un 2-1 a favor del italiano, y de ahí vienen las protestas del equipo sueco. Este es el video del combate:

Ara Abrahamian vs. Andrea Minguzzi

¿Por qué se le dan dos puntos a Minguzzi al final del asalto? Existen varias versiones, aunque todas se caen por su propio peso. La prensa italiana defiende que Abrahamian había sido apercibido por el árbitro por intentar abrir los agarres de Minguzzi sujetándole los dedos. Sin embargo, tanto esta versión como la que dice que se penalizó al sueco por cerrar su defensa en el suelo no se sostienen, dado que cuando el árbitro levanta su mano para dar un punto (y no dos) a Minguzzi, los árbitros de mesa no dan validez a la decisión de su colega y el punto no sube al marcador.

La federación Sueca dice que la penalización castigaba la salida de Abrahamian del tapiz, aunque como desde la misma federación se explica, esto no tendría ningún sentido ya que Ara solo tenía una mano fuera de la zona roja, cuando Minguzzi había escapado del tapiz hasta dos veces antes en el combate sin ser penalizado.

Otras versiones incluso más débiles apuntan a un posible error de apreciación de los árbitros al observar que Abrahamian agarró la pierna de Minguzzi en la última acción del combate. Una versión sin ningún sentido ya que la acción habría sido revisada en video, y como se muestra en esta imagen, no hay nada punible en esa acción.


Lo curioso de todo esto es que, habiendo unos árbitros que tomaron una decisión, no existe una versión oficial sobre el asunto. Más bien al contrario, todo lo que se ha hecho es arrojar más sombras sobre lo ocurrido, retirando la medalla al luchador, borrándolo de las listas de combates del torneo, e incluso retirando videos que según algunos foros podrían comprometer a los árbitros de la FILA. En particular uno en el que, según dicen, se ve a Abrahamian protestar al final del combate mientras uno de los árbitros se ríe en su propia cara con una prepotencia sorprendente. Por supuesto, la verdad de todo esto la desconocemos gracias, en gran parte, a ese interés que muestran FILA y COI en quitar hierro al asunto.

A partir de ahí, toda una colección de artículos aparecidos en la prensa sueca, algunos de ellos tremendamente polémicos, como la entrevista a un ex-miembro de la FILA, el sueco Pelle Svensson, en la que éste llega a hacer acusaciones tan graves como que el antiguo entrenador ruso y ahora miembro de la FILA Mikhail Mamiachvili lo llegó a amenazar de muerte cuando le intentó persuadir de dar instrucciones a los árbitros en los Juegos de Atenas.


Svensson declara en dicha entrevista, además, que tiene pruebas de que al menos uno de los árbitros que dirigieron la final que el mismo Abrahamian perdió en Atenas, recordemos que por decisión arbitral, había sido sobornado. Svensson decidió no sacar esto a la luz cuando se retiró tras aquellos Juegos, pero según dice, no ha podido soportar ver como a Abrahamian le privaban del oro por segunda vez. Svensson se retiró después de que su propuesta para que los árbitros fueran elegidos por los luchadores antes de los combates, para evitar la compra de los mismos, fuera rechazada por la FILA.

Lo único totalmente cierto en todo esto es que Ara Abrahamian ha recibido dos arbitrajes claramente injustos en los últimos 5 años, que le han privado por dos veces de alcanzar su sueño de ser campeón olímpico.

La encuesta está abierta para que opinéis sobre la actitud del luchador. Os animo a votar, y a dejar vuestros comentarios bajo este artículo. Todas las opiniones son importantes para nosotros. Gracias a todos por participar activamente en nuestro blog.

15/09/08

Revisando Pekín (60kg FS)


Si en alguna categoría se cumplió con el guión preestablecido, ésa fue sin duda la de 60kg. Tanto fue así, que lo que vimos en Pekín fue prácticamente una repetición de lo visto durante toda la temporada.

Si existía alguna posibilidad de que los dos mejores luchadores de la categoría, el ruso Mavlet Batirov, y el ucraniano Vasyl Fedoryshin, no llegaran a la final, ésta pasaba por que el sorteo los cruzara antes de llegar a la disputa por la corona de laurel. Y no fue así, dado que ambos quedaron enmarcados en lados opuestos del cuadro.


De esta forma, desde un primer momento dejaron claras sus intenciones de llegar a donde han demostrado una y otra vez que deben estar, hasta alcanzar de forma brillante la final que pronosticaba todo el mundo. Fedoryshin eliminando al americano Mike Zadick (Ver Aquí), al kazako Bazar Bazarguruev (Ver Aquí), y al japonés Kenichi Yumoto (Ver Aquí) sin pasar por demasiados aprietos. Batirov por su lado dejando fuera a rivales de gran envergadura, como el azeyí Zelimkhan Huseynov (Ver Aquí), el cubano Yandro Quintana (Ver Aquí), o el iraní Mohammadi Pahnne (Ver Aquí).


Fedoryshin se plantaba ante su oportunidad no solo de vengarse de las duras derrotas del mundial de 2007 y de la Copa CSKA del pasado diciembre, sino también de escribir su nombre en la historia de los Juegos. El combate (Ver Aquí) comenzó con mucho respeto entre ambos contendientes, llegando al final del tiempo reglamentario del primer asalto sin ninguna acción resaltable, por lo que se tuvo que recurrir al clinch para determinar el ganador. Agarraba Batirov, que al sonido del silbato del árbitro se llevó a su rival fuera del area de lucha, obteniendo un punto y adjudicándose el primer asalto.

Le tocaba arriesgar al ucraniano, y no tardó en dar muestra de su nivel, lanzando una llave al brazo derecho de Batirov, que aunque este defendió con brillantez, le otorgó un punto que bien podría haber sido determinante. Sin embargo, Batirov no hizo esperar su reacción, y volvió a hacer uso de las nuevas reglas, llevando a Fedoryshin hacia los límites del tapiz, y aprovechando un intento de volteo para arrancar dos puntos que ahora sí, y con el marcador a favor del ruso, parecían definitivos.


A partir de ahí, Batirov demostró por qué está considerado el mejor luchador del planeta a nivel defensivo. Aguantó el tirón, y sumó su segundo oro Olímpico, algo que, sumado a su juventud, deja al alcance de su mano el convertirse en uno de los mejores de la historia de su país, y en consecuencia, de la del mundo de la lucha.

60kg
1.- Mavlet Batirov (RUS)
2.- Vasyl Fedoryshin (UKR)
3.- Kenichi Yumoto (JAP) y Seyed Morad Mohammadi Pahne (IRI)

14/09/08

Revisando Pekín (55kg FS)


Estamos de vuelta y queremos empezar cuanto antes. Y qué mejor forma de hacerlo que repasar todo lo sucedido en los pasados JJOO de Pekín.

Para empezar, echemos un vistazo a lo que ocurrió en la categoría de 55kg en lucha libre olímpica, categoría en la que, por cierto, participó nuestro único representante masculino, Francisco Sánchez, que no gozó de mucha fortuna, cayendo eliminado en octavos ante el coreano Kim Hyo-Sub (ver aquí).

Los grandes favoritos para llevarse el oro en la categoría eran a todas luces los dos luchadores que mejor nivel habían mostrado durante todo el año: el ruso Besik Kudukhov, y el mongol Naranbaatar Bayaraa. Pero el sorteo fue caprichoso y quiso que ambos se enfrentaran en primera ronda (ver aquí), en un intensísimo combate del que todo el mundo pensaba que saldría el campeón de la competición, y que se llevó el ruso en dos asaltos.

También destacó en la ronda de octavos el combate entre el estadounidense Henry Cejudo y el búlgaro Radoslav Velikov (ver aquí), del que Cejudo salió airoso para sorpresa de la muchos.


En cuartos de final, tanto el ruso como el americano vencieron a sus respectivos rivales, dando ambos la sensación de poder llegar a la final sin mayores problemas. Pero la gran sorpresa la daría el japonés Tomohiro Matsunaga al pasarle literalmente por encima a Kudukhov (ver aquí) en una semifinal en la que el ruso no pareció él mismo, según algunos debido a que su mente estaba en el conflicto bélico que estaba teniendo lugar en su tierra natal en el Sur de Osetia.

Así las cosas, se plantaban en la final Matsunaga y Cejudo. El japonés como gran revelación del torneo, habiendo dejado en el camino a luchadores de la talla del mencionado Kudukhov o del uzbeko Mansurov. El americano, ante la gran oportunidad de su carrera de hacer algo grande, después de mostrarse en muchas ocasiones inferior a los grandes dominadores de la categoría.


Fue el estadounidense el que finalmente se llevó el oro (ver aquí), dejando el meritorio segundo puesto al japonés. Las medallas de bronce fueron para el ruso Kudukhov y el búlgaro Velikov.

55kg
1.- Henry Cejudo (USA)
2.- Tomohiro Matsunaga (JAP)
3.- Besik Kudukhov (RUS) y Radoslav Velikov (BUL)